EL JABALINERO

Probando la Norma Orix Silencer en Suecia.

La nueva serie Silencer de Norma aparece entre la creciente utilización de silenciadores y cañones cortos en los rifles de caza mayor. Aunque en nuestro pais pueda parecer inalcanzable, la mayoría de países europeos permiten la utilización de silenciadores para evitar daños en el odio del cazador y molestar lo menos posible a la fauna. Lógicamente se imponía la búsqueda de cargas que ayudasen al funcionamiento de los supresores, lanzando RWS su serie Short Rifle y ahora Norma la Silencer, ambas del grupo RUAG. La idea siempre es la misma, conseguir velocidades estándar en cañones cortos, superando el escollo que representa acortar la longitud del cañón y su inevitable perdida de velocidad, al quemarse parte de la carga de propelente fuera del tubo. El camino pasa por la carga con pólvoras mas vivas que aceleren el quemado, consiguiendo de esta forma una combustión completa en tubos de unos 51cm de media, recamarados en calibre estándar.
Como datos que remarcan sus prestaciones baste decir que la velocidad conseguida con las Silencer .30-06 Sprgf de 180 grains es de 820 m/seg, solo 3 m/seg menos que en las habituales para longitudes de cañón estándar ¿Que significa esa diferencia? Simplemente nada.
Dicho esto, su comportamiento se caracteriza por un menos estampido y fogonazo, que ayuda a ser atenuado con silenciador, con unas menores presiones y un comportamiento menos abrasivo de sus residuos. Lógicamente en nuestro país la serie Silencer será bienvenida por todos aquellos que usan rifles con cañón corto, viendo ahora como sus equipos tendrán todas las ventajas en cuanto a agilidad y ergonomía sin perder eficacia por la perdida de velocidad en boca. Finalmente su presentación, en este caso acabando las vainas en un negro mate que las hacer realmete atractivas y distintas a las terminaciones brillantes habituales de la marca.
Ahí me tiene explicándolo sobre el terreno, en plena cacería. Solo se podían tirar machos y crias. La tarde del segundo día cubría una pista cuando un animal saltó en el extremo izquierdo a ella. La metí en el visor, era una cría que brincaba y acabó por ponerse a comer. Pesaría unos 100 kilos. A cinco aumentos. el tope de mi visor, coloqué el punto iluminado detrás de la paleta para acto seguido decidir no tirar. Luego salió la madre, como un caballo, y allí estuvieron un rato hasta marcharse hacia los puestos siguientes donde si la tiraron. Lo reconozco, en estos casos si la decisión es exclusivamente mía prefiero no tirar. Volveremos, tirar a un gran "bull" debe ser increíble. 
Viva la caza. Long life to hunting.

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