Cuidado que son cuentistas y mentirosos estos animalistas. Me escribe un amigo que lo ha vivido en primera persona, indignado ante tanto embuste. Resulta que se le despista el perro un momento y se lo golpea un vecino en la carretera que sube al Puerto de San Isidro en un día con muchísimo tráfico. Con buen criterio el conductor no se atreve a parar en la vía y busca una apartadero seguro, avisando a mi amigo. Cuando llegan al perro hay montado un atasco de categoría con el peligro que supone para las personas. Piensen en un día de mucha afluencia a una estación de esquí en un puerto de alta montaña ¿Y sabe lo que le dicen? Que llame al Seprona para buscar al culpable, a lo que mi amigo les responde, no, no, a quien hay que llamar rápido es al veterinario. Lo siguiente puede verlo usted mismo, mentiras y mas mentiras, ni degollado, ni descanse en paz Cielín, ni nada de nada.

Ánimo con ese fox terrier, seguro que pronto vuelve al monte. Tolerancia cero con aimalistas y ecologistas radicales, son una lacra para la sociedad.
Viva la caza. Long life to hunting.


