Y es que se mire por donde se mire, sea en la comunidad que sea, la gestión de los Parques Nacionales es una buena manera de meter pasta en Tragsa. Vivimos en una sociedad decadente donde la hipocresía y la idiotez son de tal magnitud que basta con cambiar la palabra “caza” por la de “control poblacional” para que la excusa esté servida. A partir de ahí billetes para Tragsa, para alimentar el chiringuito, gastando dinero público en vez de generar riqueza, para hacer exactamente lo mismo que haríamos los cazadores no ya gratis, sino incluso pagando. Los 347.305 euros que la Junta de Extremadura meterá en Tragsa para controlar venados y jabalíes, es la evidencia de que hay que llenar barrigas. En vez de hacerlo los cazadores pagando por ello, generando riqueza con un trabajo altamente eficaz, se paga para que empresas de aniquilación ejecuten lo que deberíamos hacer nosotros. Lo dicho, el chiringuito y la idiotez ante la que la banda de los “ecologetas” permanecen mudos, no vaya a ser que a ellos no les toque algo. Fíjese si son fáciles de convencer, cambiamos una palabra por otra y toda la “banda de rucadores” contenta, dan igual las hembras preñadas, los rayones…cuando hay embuche aquí no se mueven ni las pestañas.
Picos de Europa es otro buen ejemplo de esta desfachatez ¿Por qué digo esto? Pues mire, porque se vendió que se acabó la caza cuando la realidad es que en el Parque Nacional de Picos de Europa se siguen haciendo batidas de jabalí exactamente igual que siempre se han hecho, con perros de rastro como toda la vida, eso sí con una diferencia que se repite, ya no son batidas, son controles poblacionales y todos contentos.
Cuando yo le digo que los políticos deben tenernos miedo es por esto, aquí no hay amigos, cuando no se cumple con nosotros se debería pagar en las urnas, sea quien sea y caiga quien caiga. Si con el potencial que tenemos fuésemos tan unidos a la hora de votar como lo son nuestros enemigos, no se movía ni Dios contra nosotros…
Viva la caza. Long life to hunting.


