“No hay derecho, no es justo. Hace dos años que decidimos quitar las ovejas porque sufrimos un ataque de lobo estando ellas cerradas. Dejamos 15 ovejas de capricho. Pues bien, ha vuelto a suceder. Ha entrado el lobo al prao, y se ha cargado 3, un prao con un muro de piedra y una valla, dentro del pueblo. Esto es insostenible. Esto no puede seguir así. Que los mantengan los que los protegen”, nos dice desesperado nuestro amigo @mario_rey96 .

Ya ve, el lobo mata dentro del pueblo, con valla y muro de piedra. Verá como aparecerá algún florito diciendo que es normal, que si no se han tomado las medidas de protección suficientes. El problema del lobo se ha ido de las manos, hay que controlarlos con mano férrea aunque me temo que mientras gobiernen quienes no quieren que se controlen será difícil hacerlo. Esperemos que quienes vengan detrás se dejen de complejos y permitan que impere el sentido común, no es de recibo que sean los ganaderos quienes estén pagando el pato del sectarismo . Nadie pide extinción, solo un control que haga posible la convivencia entre hombre y lobo. Ánimo amigos. Viva la caza. Long life to hunting


