Mi primer rifle es fantástico pero su tamaño y peso se volvían una tortura en las largas jornadas de rececho o en las interminables horas de espera en el puesto. Ello acabó llevándome a la adquisición de un nuevo equipo que debería ser compacto, ligero y rasante.
El cuarto equipo es este que ahora les muestro junto a sus ópticas y las municiones usadas por modalidades, una evolución en el concepto en la búsqueda de un arma extrema cómoda y eficaz.
Viva la caza.


