Ecologistas radicales y animalistas llevan meses preparando una gran manifestación porque se ha sacado al lobo del LESPRE. El resultado es que han ido este domingo a Madrid cuatro gatos.
El ecoanimalismo ha vuelto a pinchar, asistieron los que “chupan” y poco más. El ridículo ha sido absoluto, piense que han estado unas 200 asociaciones de “floritos”, congregando a poco más de mil personas…compárenlo con los más de medio millón de cazadores que fuimos a Madrid.
En primera línea, como no podía ser de otra forma, los comunistas de Sumar, EQUO y Podemos, se ve que los pobres infelices que mes a mes sufren los daños del lobo les importan poco, ellos son más de flautistas y aullidos en grupos en plan “mamarrachada”. Como curiosidad, repasando los asistentes, es inadmisible la representación de algunas Universidades públicas centradas en el adoctrinamiento sectario en vez de la educación, con el agravante de que a esos radicales los pagamos todos.
El ecoanimalismo se desinfla y por mucho que “pájaros” del tipo Lobo MarLey o Ecologistas en Acción saquen pecho, la realidad es que se quedan solos, tanto cuento, tanto engaño, acaba por verse con claridad. Los toros están de moda, la caza sigue moviendo a millones de personas si es necesario, mientras ellos tienen que llevar pancartas gigantes o usar fotos en primer plano para intentar tapar un fracaso estrepitoso. Cuánto me alegro de que se vea lo que son, una banda de marginados tratando de imponer su chifladura a la sociedad. El lobo no está en extinción, su número sigue aumentando y hay que controlarlo, los datos de los daños están ahí. Intentar que la gente compre lo del “mundo al revés” solo para que cuatro listos sigan lucrándose se ve que ya no traga.
Viva la caza. Long life to hunting.



