Cazar una pieza singular es siempre uno de esos momentos en los que la suerte nos viene a visitar. Mi amigo David Casillas Sunyer, de Hunting Pyreenes , me dijo nada mas llegar a Montyevir, Peramola, Prepirineo Leridano, que había bastante venado y gamo, destacando algún cochino enorme y un gran gamo completamente negro. Me comentó que a este último había intentado varias veces abatirlo pero que en todas ellas al final consiguió darles esquinazo. La idea era arrancar recechando hacia arriba, hasta ganar la cuerda, y desde allí ir recorriendo la finca asomándonos a las querencias tan bien conocidas por David. El arma elegida el Sako 85 Finnlight, un ultraligero en acero inoxidable con cañón flutted y culata sintética. El visor un Steiner Ranger 3-12×56 con torreta balística. La carga elegida la Federal Trophy Bonded Tip de 180 grains, un doble núcleo soldado con cola de bote y punta de polimero, heredera de la legendaria Trophy Bonded Bear Claw. Como prismáticos mis Steiner Night Hunter de 8×56. Tras muchas asomadas y bastante poca caza David me explicó que tras la ronca parecía que los “tragaba” la tierra, dejándose ver muy poco. A ello contribuía el monte, muy tupido de pinos y encinas, dejando pocas oportunidades de tiro. Acabamos subiendo a un peñón que a modo de balcón daba vista a una gran olla. Me llegó como un fantasma en uno de los barridos. Casillas lo miro y me apremió a tirarle. El rifle sobre la mochila, el visor a doce aumentos, los codos muy bien apoyados, los 346 metros compensados en el anillo balístico de Steiner y a tensar el disparador hasta “romper el cristal”. Un trofeo único, palas muy anchas, enormes…y negro como una mora.


