Conseguir abatir en abierto, totalmente salvaje, un jabalí como el se abatió el domingo en Arén es como tocar el cielo. Sabíamos que había un gran verraco porque Alex Castell y su gente lo conocían bien ya…fue lo primero que me dijo al llegar el viernes: Michel, hay uno enorme. La cosa es que metieron los perros y tras varias ladras y lances salió la bestia. Estaba encamado en los bajos de la mancha y tras subir casi hasta la linea central arrancó hacia abajo de nuevo. Y así a su ritmo, sin acelerarse ni correr, con los perros acompañándolo…hasta que por fin cumplió a un puesto. Le faltó tino al montero que le soltó todo lo que tenía y mas sin tocar pelo. Mas suerte tuvo la siguiente postura ocupada por un local que lo dejó cumplir hasta hacerse con él con su 7 mm Rem Mag. El trofeo deja boquiabierto al mas avezado, todo un sueño para el cazador. Larguísimas y tremendamente gruesas las navajas hasta el punto de parecer cortas, masivas, enormes y largas las amoladeras. Reconozco que muy muy muy pocas veces he visto un trofeo así, algo tan descomunal. Seguiré de cerca la homologación y ya les iré contando, estoy seguro que la puntuación será muy alta a poco que cumpla dentro.
Enhorabuena al cazador, organización y perreros, la caza de verdad nos puede ofrecer sorpresas como esta.
Viva la caza. Long life to hunting.


