Lo admito, ha armas y cartuchos que me quitan el sueño. No son muchos, tan solo un puñado, algunos incluso ya forman parte de mi armero ¿Y que es lo que tienen para atraerme tanto? pues simplemente gustarme, gustarme mucho. Uno de ellos sin ninguna duda el viejo Steyr Mannlicher Stutzen L ó M, un clásico que ha paso muchas veces por mis manos y que siempre me cuesta devolver. Acero y madera, pavonado azul brillante a espejo, martilleado, con lengüeta maciza, madera al aceite con el poro abierto y ese cargador rotativo de Makrolon. Algún día tendré uno, cazaré con él, se lo contaré.
Este de la foto fue de un gran amigo ya desaparecido, en .270 Winchester.
Viva al caza. Long life to hunting.


