CESTIBERICA 2019

¡¡¡Ahí tiene al quebrantahuesos con un jabalí!!!


La caza no solo es una herramienta de gestión, es una actividad que genera vida. A la protección de la Naturaleza como modo de vigilancia que somos, se complementa con los recursos que la caza invierte simplemente en cuidados y mejoras. Después vienen todas esas especies que viven alrededor de la caza, sirviéndose del modelo natural que suponemos, conservamos y ayudamos a generar. Por mucho que la secta ultraproteccionista se esfuerce en mentir, la realidad es tozuda, la verdad siempre acaba prevaleciendo. Cuando casi no había buitres el “Salto del Gitano” albergaba una buena colonia en Monfragüe ¿Sabe por qué? Porque todo lo que hay alrededor eran fincas de caza mayor, miles y miles de hectáreas de sierra y jarales, reses que marchan heridas, comida para los carroñeros. Los linces se recuperan porque el mundo de la caza ha cuidado al conejo y pagado de su bolsillo la protección en amplísimas zonas de la España mas rurales. El oso porque la colaboración de los cazadores ha brindando la tranquilidad que han necesitado, poniendo nuestros recursos cinegéticos a su disposición...y así águilas reales, imperiales, perdiceras, búhos reales...En esta ocasión la fotografía nos llega de nuestro amigo Gerard, que nos cuenta que mientras el quebrantahuesos comía el jabalí, ha llegado el buitre a echarlo. Dos especies protegidas, una de ellas muy amenazada, sirviéndose de los recursos que la caza genera. Se trata desde las corrientes mas casposas del ecoanimalismo de criminalizarnos, son radicales con la artificialidad e ignorancia por bandera. La caza es un hecho natural que genera vida, esta fotografía es un buen ejemplo de ello. El movimiento de la secta es una chifladura urbanita que solo lleva al campo miseria y desolación...y pasta a sus carteras claro está.
Viva la caza. Long life to hunting.

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